Las mejores camionetas para 2004

SUBARU OF AMERICA, INC. FORESTEREn Estados Unidos los camiones representan más de la mitad de las ventas de vehículos nuevos. Aquí no llegan a tanto; más bien son instrumentos de codicia, especialmente las versiones más representativas de sus respectivas categorías. Los camiones ligeros no se ven como vehículos de trabajo (usual mente), sino como medios de presunción, de poca utilidad real.

Pero si los clientes piden más, las marcas les darán más. Sobre todo ahora, cuando ya no tiene mérito alguno ser convencional. Cuantas más rarezas e innovaciones integre un producto de este tipo, más fuerte es la intención de enamorar a un nuevo comprador. Entre las cruzas, hibridaciones, mezclas, modificaciones y vuelcos de la misma idea fundamental, han surgido segmentos secundarios dentro de los que ya conocemos. Las recreativas muy chicas o las guayines muy grandes pretenden hacer las delicias de chicos y grandes. Precisamente, una de las nuevas ganadoras del 5Best de este año mereció -cuestionablemente- el favor de los editores estadounidenses.

En años pasados, Honda arrasó en tres de las cinco categorías. Este año, la dejaron con sólo un premio. La Chevrolet Silverado, ganadora “indiscutible” e invicta desde la instauración de este interesante ejercicio, fue sonoramente desbancada por… sí, ya sabe cuál. Los otros dos premios fueron de marcas que por primera vez se llevan a casa sus bonitos trofeos.

Una de las partes fundamentales de la evaluación global fue la determinación de las fronteras, tanto de estilo como de tamaño. Un ejemplo: la Chrysler Pacifica, que para todo el mundo es una guayín muy grande, no pareció así a los editores americanos, quienes argumentaron que como no se notaba una derivación evidente de un sedán, entonces tenía que ser una SUV original. Bueno, es su prueba y la hacen como mejor les parece.

Y luego está la parte del lujo, puntualizada por el precio de venta típico de un modelo dado en los Estados Unidos. Verbigracia, todo ejemplar de lujo tenía que costar más de 34,800 dólares (que equivaldrían a unos 45 mil, puesto en México).

Al final se evaluaron los nominados, se ponderaron sus resultados y se escribió esta pieza. Bueno, esta no. La original. Nosotros nada más le pasamos los resultados y nuestras opiniones. Usted tendrá la opinión que vale. Luego nos cuenta.

 

Mejor recreativa pequeña

 

El primer premio desata la polémica. De acuerdo con las reglas, un vehículo que ya participó y no resultó victorioso, no tiene derecho a una segunda oportunidad. La Subaru Forester no hizo el corte en 2002. Y este parece ser el mismo vehículo, sólo que con una importante diferencia: más poder. Eso tiende a anular consideraciones previas, así estén escritas en papel.

En efecto, la Forester 2004 -que es en realidad una guayín agrandada, derivada de un Subaru Impreza WRX- fue objeto de una sustancial inyección de potencia que elevó sus ordinarios 165 hp a 210, merced a la versión XT turbocargada.

Las modificaciones estéticas hechas a la plataforma, le permitieron participar como camionetita. Su elevada altura hizo la diferencia. El espacio interior detrás de los asientos es fantástico, y la versatilidad general de la unidad es encomiable.

Pero es el tren propulsor lo que la distingue. El turbo Mitsubishi y el tiempo variable de válvulas, transforman lo que era un familiar aburrido en un depredador de estacionamientos. No es muy barata que digamos, pero el entusiasmo tiene un precio.

Mejor recreativa grande

A pesar de hallarse en el nicho más peleado -y donde las variaciones en tamaño y precio complican la clasificación-, la Pilot se las ingenió para quedar por encima de todos y agenciarse nuevamente el premio. Una manera de definirla sería con la siguiente palabra: civilidad. La Pilot es civilizada en todo lo que hace.

El tren motor de la Pilot es bien competente. Su fenomenal motor V6 3.5 de 240 hp y la transmisión automática de cinco velocidades, la hacen un transporte muy eficiente, cómodo y rendidor. Su doble tracción pasiva es para un uso ligero, pero jamás quedará mal en esos días de campo. Su desempeño es brillante sobre los caminos asfaltados, en especial por su correcto balance, ágil bastidor y efectiva amortiguación.

La Pilot no destaca particularmente en algún rubro, pero en cuanto a desempeño general, es invencible. Añada usted el valor de la marca y la gran hechura, y tendrá una fórmula ganadora que pocos han asediado.

Mejor recreativa de lujo

Que no le queden dudas: Cadillac va en serio. Y si el CTS y el XLR no le convencían, basta con ponerse al volante de esta SRX ganadora de comparativas, para reconocer que Detroit está de vuelta.

En un segmento también muy competido, la SRX se las compuso para integrar, en un paquete bastante original, un desempeño superior y una utilidad realmente apreciable. El lujo está ahí, pero lo que realmente vale es la ejecución del apartado tecnológico.

Con un manejo sobresaliente y un comportamiento que no es ajeno a las pistas de carreras -y cómo no, si fue desarrollada en el Nürburgring-, la SRX tiene un nivel de confort y manejo que supera a sus rivales, que suelen ser más deportivas y duras, o más suaves y flojas. La suspensión magnética de esta Cadillac, que controla los movimientos de la carrocería al instante y en tiempo real, debe ser considerada como uno de los grandes inventos de épocas recientes El corazón del conjunto es el motor V8 Northstar de 315 hp, que se suma a una precisa caja automática de cinco relaciones, siempre dispuesta a optimizar el desempeño.

El único pero que tenemos es que esta también es una guayín agrandada, cuyas dimensiones -que deberán ser revisadas y ponderadas junto con las proporciones físicas- y precio, la ponen dentro de la categoría de las SUVs de lujo. Ello no le quita brillantez al original concepto.

 Mejor pick up

FORD LOBO (SERIE F)

 

Sorpresa: es la Lobo. ¿No está sorprendido? Tampoco nosotros. La Lobo (Serie F en Estados Unidos) no es sólo la reina de las ventas en el continente, sino que es en verdad un extraordinario vehículo. Dejando de lado el apartado de su utilidad como un instrumento de trabajo, hablamos de finos modales, un suave y exquisito manejo, una manufactura como nunca se había visto en una pick up, y detalles que la civilizaron todavía más y la pusieron como una franca alternativa ante cualquiera otra camioneta, del tipo que sea. Tiene el espacio, el lujo y el desempeño que muchas otras quisieran. Yes “la” pickup Ford.

Nosotros le concedemos mucha relevancia a la Nissan Titán. Creemos que, siendo un primer intento de Nissan, es tan buena como la Lobo. Y habiendo manejado ambos modelos, la Titán nos hace mirarla dos veces por causa de su desempeño “all around” (como en la gimnasia olímpica), dado que no destaca particularmente en alguna categoría, pero tiene buenas calificaciones en todas. La verdad es que el día que gane una camioneta no americana este galardón -en un año donde, por cierto, la pick up más vendida de la historia se renovó y ha sido considerada como la mejor del segmento-, marcará el comienzo del fin del mundo.

Utilidad, flexibilidad, estilo, clase, hechura, dinamismo… eso es la Lobo 2004.

Mejor miniván

Adiós a la Honda Odyssey. Bienvenida sea la Toyota. Este cambio de estafeta responde a razones muy aterrizadas, unas que son difíciles de dejar de contemplar.

El manejo de la Odyssey es superior en dinamismo puro; pero en esta categoría en particular, el todo es mayor que la suma de sus partes. Y eso incluye la cuestión del refinamiento, la versatilidad y hasta el lujo mismo.

Detalles como las ventanillas laterales abatibles, la maleabilidad de sus asientos traseros y el portón posterior de operación eléctrica, prueban que las minivanes son verdaderos crisoles de ideas. Si a ello añadimos una correctísima marcha, suave y con movimientos bien controlados, tenemos un confortable crucero para las largas distancias. Su V6 3.3 de 230 hp es una maravilla, en cuanto a flexibilidad y capacidad de respuesta. La dirección es confortable, pero permite una comunicación con el camino inusual para un vehículo de estas características. Ya sea como camioneta familiar o de carga, a la Sienna nada le falta.

Esperamos que para 2005, alguna miniván norteamericana (creemos que Chrysler) arrebate esta categoría a los japoneses y la devuelva a los inventores del concepto de transportación familiar. Para ello, hay que ponerse a trabajar mucho.


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