Euro Camp Jeep 2008
La Euro Camp Jeep 2008 se celebró entre los lagos de Mecklenburgo.
Más de 1.000 participantes acudieron desde todos los rincones del Viejo Continente
Hacerse más de 2.900 kilómetros en un Rubicon con gomas de todoterreno ya suena a aventura, pero si te dicen que, además, ése es solo el viaje de ida y que en el coche va una familia entera, con niños y sacos de dormir, empieza a parecer casi a una locura. Algo les darán los de Jeep a quienes, cada año por estas fechas, se echan a la carretera para dirigirse a algún rincón de Europa, esta vez hacia la región más alejada de Alemania, ya en la costa báltica. Los participantes pagan unos 400 por coche, más 100 euros a partir del tercer pasajero (menos si es un niño), que les dan derecho a pensión completa (alojamiento aparte), además de un paquete de bienvenida que incluye gorras, camisetas, mochilas, etc.
Cerca de 20 vehículos acudieron de todas las partes de España al gigantesco resort, del que apenas fue necesario salir en los tres días del evento. Para los que fueron con los niños a cuestas, perfecto, aunque nunca llueve a gusto de todos, Pedro Ayuso, de Mallorca, comentaba: “llevaba dos años sin venir, ésto se ha suavizado mucho, las pruebas antes eran más difíciles”.
Lolo y Mari, una pareja madura de Asturias reconocían: “nos lo tomamos con calma, hemos conocido Berlín y a la vuelta vamos a París, que son nuestras únicas vacaciones”. Desde 2007, el evento ha crecido tanto que se ha dividido por países en dos tandas, gracias a ello la organización funciona como un reloj. En todas las actividades, salvo en el Jeep Trek (una especie de búsqueda de tesoros por toda la comarca), siempre había varios monitores especializados, alguno de los cuales hablaba perfecto español. Chapó.
Quienes mejor lo pasaron fueron los niños, que podían deambular a su aire o entretenerse en un montón de actividades diseñadas para ellos. Este año, la participación española ha sido más reducida debido a la gran distancia, aunque más ruidosa por los ecos de la Eurocopa. Por cierto, la anécdota llegó cuando, en la entrega de premios, todos subimos al escenario con banderas a cantar el “campeones”. No estuvo nada mal, teniendo en cuenta que estábamos en Alemania.
jeeps 4×4