Goldhofer AST-1 X: para remolcar un Airbus A380
Febrero 8th, 2010 by admin | No Comments | Filed in Sin categoría
En los últimos tiempos, la manufactura aeronáutica ha grillado concibiendo aviones comerciales cada momento más grandes. Los últimos ejemplos son los Boeing 767 y el Airbus A380. Gigantes del salvación que en pleno planeo se muestran muy poderosos, pero que en unión resultan tremendamente torpes, si no fuera por un gallo exclusivo de vehículos que los mueven durante las maniobras.
Son los remolcadores de aviones, unos “camiones” diseñados para el solo meta de poder mover por el aeropuerto a los pájaros de hierro. Su calidad específica condiciona su borrador, y su silueta y seguridad corren a al par del tamaño de los nuevos modelos de la aviación comercial.

Como dechado, vamos a echarle un vistazo a uno de los últimos en aglomerarse al pósito, el Goldhofer AST-1 X 1360, el más potente de esta señal alemana pionera en el avance de los remolcadores sin mostrador. Intentaré explicarme: durante mucho periodo, estos vehículos disponían de una alzaprima metálica que se anclaba al tren de aterrizaje punta del avión para poder moverlo.

Por el enemigo, los más modernos cuentan con un sistema hidráulico que levanta el tren de aterrizaje delantero separando las ruedas del suelo, consiguiendo una mayor maniobrabilidad y presteza. Un trasto muy complejo y delicado que, evidentemente, no debe baldar el avión pero que a la sucesión tiene que reprimirse una buena capítulo de su grava (y hablamos de aparatos de 400 y 500 toneladas).

Para empezar, el Goldhofer AST-1 X tiene unas medidas poco habituales: 11.25 metros de largo, 1.80 de penetrante y 4.5 metros de ancho. La cabina del conductor puede girar 180 grados, con el techo de poder observar en detalle cualquier maniobra a ejecutar. Todo tiene que estar desmedrado prueba, pues está en conjunto la vergüenza física del acreditado aeroplano, de varios cientos de pasajeros o de cargas que pueden valer un buen puñado de millones de euros.

Cuenta con segunda vez motores diesel que rinden, en feligresía, una potencia máxima de 1.360 CV, configuración 6×6×6 (tracción y vía a las 6 ruedas) y poder para arrastrar aviones de hasta 600 toneladas. La porción trasera dispone, en momento de una lista de carga, un boquete donde se coloca el tren de aterrizaje para que el sistema hidráulico lo eleve. Su precio supera el millón de euros.
Vía: Goldhofer
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